Cartas – Al Joven Poeta
En la radio la canción – yo quería tanto cambiar tu vida, pero usted no sabe se va o se queda....
La verdad es que nadie cambia a nadie, pero vivimos a todo el tiempo bajo esa ilusión.
Creyemos que amamos cuando lo que nos falta es una mirada no apurada en el montón de faltas que reunimos. Son faltas traídas de la vida.
A veces la voluntad de que los días tristes se vuelvan los más ricos posibles es tamaña que me duele la cabeza de tanto querer...
Por increíble que parezca me siento muy envolvida con tu vida. Pero también sé que de nada sirve mi deseo, si esa falta que sientes se vuelve en deleite, en alegrías de tus madrugadas frías, en las cuales el sueño se refugía en la recepción de la tristeza...
Las falsas verdades creadas en el seno de tu soledad ganan tamaños tridimensionales – y vos adónde estás?
Sentado a ver la vida, tranquilo como a ver una película, sólo se olvida que ese cine que transcurre tristemente es tu VIDA... Igual en sufrimiento a de tantos jóvenes que murieron por amor, desde que el mundo es mundo.. Son tantos tangos que cantan esa amargura... Y tu jovencito, ¿por qué te dedicas a ese itinerario?
Tantas veces te dije ... Necesitas irse en dirección contraria, ponerse bien y saludable para que este aspecto te vuelva bien y consecuentemente la tenga.
Ponerse a fumar además de no devolverla sólo maltrata el pulmón, el corazón...
Pero consejos no sirven de nada, no es?!
Lo más increíble es notar el desprecío que tienes con aquellos que te quieren. No digo por mí, me gustaría que estuviera con cualquiera, hasta con Ella, la que cree que robó tu corazón, pero la felicidad a cualquier precío debe estar detenida en tus manos, hermano!
Te entiendo muy bien, conozco tus dolores, hasta mismo porque ocho años es practicamente una vida, una boda. No se olvida así... Pero así como toda espera tiene su fin, todo dolor tiene su momento...
Va a bajar la cabeza luego ahora? Luego ahora que te descobrí... Los magos van a decir que todo en la vida hay un sentido, un aprendizaje, si no compreendes, muchacho, sigue y aprendes adelante, pero no dejes que ese dolor te lastime el corazón... El mío se vuelve espinado sólo en imaginarte así... medio callado, azotado, sufriendo por amor... óh, Dios!!!
Te acuerdas siempre que nunca estás sólo, yo pido de verdad a los ángeles del cielo para cuidarte e inspirarte con buenas ideas... Descansa, hermanito... Una noche entera... Te quiero junto a Dios ....
Quien siente el sabor del agua dulce y el calor del sol en la cara jamás tiene el dolor como cosa rara... Si ella desapareció, se encuentre! Las buenas noticias corren... y llegará a sus oídos como estás bien....
Ese es asunto muy tuyo, que poco, o casi nunca habla conmigo sobre él... pero sabés de nuestra conexión... Te siento a lo lejos... Ése texto fue escrito en el bus...
Espere que pienses un poco...


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