martes, 11 de mayo de 2010

Declaración del sentir




Y tristeza no hace morada en mi casa
Pues es demasiado hogazana,
Hoy entra por la puerta,
Manaña si no estás, por la ventana...

Mi primer alumbramiento fue a los quince años
Mi profesor de literatura, quizá eso explique
La gran ternura que presento...
Sentía fiebres por escribirle todos los días
Las rimas más pobres del punto de vista
Gramatical y más ricas del sentimiento...

Aprendí a harmonizar las notas de mi querer
Hacer de la falta producción literaria
El encantamiento duró más momentos
Le hizo llamarme poetisa cuando yo
Mal dibujaba los señales gráficos con la tiza...

Amé la experiencia así la medida que me apasionaba
Escribía cartas de un amor sin fin...
Claro que no fue para todos, hubo personas
Que pasaron tiempos en mi vida y jamás supieron
Mi dedicación a la escrita...
Es preciso alma, es preciso sensibilidad...

Por la segunda pasión escribí un libro...
Leí los considerados mejores escritores de mi lengua
Rellenaba las mañanas del amado con versos encantados,
Él me decía sin palabras siempre...

Con el último no huir del aprendizaje
Entrené la lengua como ejercicio diario,
En cinco año estudiando lengua estranjera
Finalmente, logré escribí versos con sentido...
Establecemos lazos de hermanidad “infinitos”,
Lo que él no sabe es que esos lazos de poesía
Son para vida, eternos!!!

Afinal todo pasa sólo queda para la posterioridad
Ella, mi Bien, la poesía... que eterniza lo bueno
De los momentos... Así como nos conocemos...

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